Cual es el partido mas corrupto de españa

Los más de 50 procesos judiciales que investigan la corrupción de destacados miembros del PP ofrecen un panorama desolador de la formación política que encabeza el actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Las acusaciones formuladas el lunes en el juzgado por Francisco Granados, que fue una de las figuras más poderosas del partido en Madrid y que ahora es objeto de la investigación de Púnica, deben tomarse con cautela. Al fin y al cabo, se trata de un acusado que está en libertad bajo fianza tras haber pasado un tiempo considerable en prisión preventiva, y tiene derecho a mentir al juez.

Todos estos casos comparten una estructura similar: sobornos, facturas falsas y millones de euros desviados a bolsillos privados y campañas políticas. Esto mejoraba las posibilidades de mantenerse en el poder y, al mismo tiempo, engrasaba la corrosiva maquinaria del que puede calificarse con seguridad como el partido más corrupto de la historia de la democracia española. Valencia y Madrid fueron los principales bastiones donde se financiaron las campañas y se compraron los políticos.

El partido más corrupto de España

Las declaraciones de Granados son especialmente perjudiciales para la ex presidenta del Gobierno de Madrid, Esperanza Aguirre, que en su momento fue la jefa de un gran número de funcionarios corruptos. Pero el testimonio también afecta a la actual presidenta del Gobierno, Cristina Cifuentes, cuyos esfuerzos por desvincularse de la época más oscura de corrupción del PP madrileño no pueden ocultar que ha estado vinculada al partido durante los últimos 27 años. En julio de 2018, el Partido Verde Europeo publicó un informe revelador que identificaba los costes de la corrupción en toda la UE. En España, los costes de la corrupción ascienden a 90.000 millones de euros anuales, es decir, el 8% del PIB, según el informe.

Las encuestas de opinión pública indican que la corrupción es una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos españoles, el 94% de los cuales cree que el problema está muy extendido. En este artículo, analizamos tres casos de corrupción destacados como los más graves en un artículo de mayo de 2018 en el diario español El País, debido a una combinación del grado de sofisticación, la cantidad de fondos defraudados y el perfil público de los co-conspiradores. Concluimos evaluando la idoneidad de los esfuerzos de las autoridades españolas contra la corrupción, y el impacto de la actual inestabilidad política en la percepción de la gobernanza y la corrupción en España.

El caso Gürtel, que ha sido descrito como el «Watergate español», fue otra trama de comisiones por contratos, esta vez involucrando al empresario español Francisco Correa y a dirigentes locales del PP, principalmente en Madrid y Valencia. Luis Bárcenas, como tesorero del PP, estaba en el centro de la trama. Los investigadores de la Gürtel descubrieron los cuadernos de Bárcenas, que contenían detalles sobre los sobornos pagados a funcionarios del PP y los sobornos utilizados para financiar ilegalmente al partido.

¿Qué partido político es el más corrupto de España?

Los fondos defraudados ascendieron a 123 millones de euros entre 1999 y 2005, según la publicación empresarial española El Confidencial. Cabe destacar que Mariano Rajoy fue llamado a declarar como testigo durante el proceso judicial. Rajoy no estaba implicado como co-conspirador, pero fue el primer presidente del gobierno español en funciones llamado a declarar como parte de una investigación penal.

El 24 de mayo de 2018, la Audiencia Nacional española condenó a Correa y a Bárcenas a 51 y 33 años de prisión, respectivamente. Bárcenas también fue condenado a pagar una multa de 44 millones de euros. La mayoría de las otras 35 personas implicadas en el caso Gürtel también fueron condenadas a penas de prisión.

El PP fue condenado a pagar una multa de 240.000 euros por haberse beneficiado de la trama. Peñas, concejal de un barrio de Madrid, había trabajado con Correa durante dos años: habían creado un partido político juntos, para concurrir a las elecciones locales con una candidatura anticorrupción. Peñas dirigió la campaña, Correa la financió.

La corrupción de los partidos políticos en España

Los dos eran muy diferentes -Peñas era un hombre afable, mientras que Correa, con más de una década de antigí¼edad, era enjuto y se enfadaba rápidamente-, pero se hicieron amigos, hablaban casi todos los días, compartían confidencias y cenaban con sus familias. La hija pequeña de Correa llegó a llamar a Peñas Tio Pepe. Pero a los pocos meses, Peñas se dio cuenta de que su amigo era un corrupto: El verdadero negocio de Correa era conspirar con los políticos locales para amañar lucrativos contratos públicos.

En lugar de enfrentarse a él -o de entregarlo-, Peñas pasó más de un año reuniendo de forma encubierta pruebas contra su jefe. Al cabo de más de una hora, llegó Correa. Lo que Peñas grabó esa noche se convertiría en la prueba clave del escándalo de corrupción de mayor alcance en la historia democrática moderna de España.

El caso contribuiría a destrozar el sistema bipartidista de la nación, a transformar la opinión pública sobre las personas que dirigen el país y, finalmente, a derribar un gobierno. La investigación, que inicialmente se centró en los negocios ilegales entre pequeños ayuntamientos y la red de empresas de Correa, acabó por atrapar a cientos de sospechosos en su red. Los investigadores bautizaron el caso como «Gurtel», palabra alemana que significa «cinturón», en honor al propio Correa, cuyo apellido significa «cinturón» en español.